terça-feira, 13 de janeiro de 2009

De niña a mujer

De repente, así sin que te hayan puesto sobre aviso (tú ibas a lo tuyo) una fuerza te empuja por detrás y te despeñas por un precipicio: dejas de ser hija y te conviertes en la que tiene que cuidar de tu padre.

Es un cambio tan brutal que no hay vuelta atrás, y lo único que sabes, lo único que has retenido en algún sitio, es lo que ves en sus ojos: la niña que tú fuiste, porque aquéllo que él necesita, ese colmado de atenciones, de desvelos, con la misma insistencia y sentimiento de eternidad que él tuvo cuando naciste, es lo que estás destinada a darle.

4 comentários:

  1. Ssplash: Que bello texto, cuando pasa, sin que nos adviertan que hemos crecido, que nuestro destino y nuestras obligaciones son la respuesta a tanto amor brindado, a tantos estimulos.
    Que tantas noches de berrinches cuando pequeñas vienen con un pagare a futuro.
    Que pagaremos con el penar que a veces nos conlleva observar el ligero paso del tiempo, y otras con el placentero orgullo de poder y querer hacerlo.
    Realmente es un bellisimo texto corto, y profundo a la vez.
    Hermosa fotografia ¿eres tu?

    Besos inmensos, nos vemos a mi vuelta

    Esmeralda!

    ResponderExcluir
  2. Esmeralda:

    ¡Gracias, guapa!

    No, no soy yo, es la siguiente generación, mi sobrinito, aventurándose en el arte del baño. Unos minutos después le tuvimos que sacar porque le daba miedo el agua que salía del grifo :-)

    ¡Un beso fuertote y que te lo pases fenomenal!

    ResponderExcluir
  3. Hola, Splash
    Al final, tanto materialismo dialéctico y Borges, el metafísico tenía razón. La vida no es más que una historia contada y repetida mil veces. Ellos nos dieron la vida, nos cuidaron, después es nuestro turno. De todas formas, que lo hagas con ternura y dedicación, dice mucho de ti. En este mundo frenético la gente no quiere/no puede perder ni un segundo con los enfermos, con los ancianos. Un beso y mucha fuerza.
    Zam

    ResponderExcluir