sexta-feira, 3 de abril de 2009

London


Eran unos besos con la lengua de esparto; yo no había dormido y tú habías fumado. Y nos cogíamos las cabezas entre las manos para apretar más los labios, para llegar a la boca, para sabernos más el sabor y reconocernos.

Eran esas noches interminables, inauditas, emocionantes, intempestivas, de sudor empapando las camisetas hasta chorrear, los vaqueros, los calcetines mientras bailábamos más de cuatro horas seguidas, y tú bebías y yo bailaba mientras tanto en el escenario del Fridge en Brixton, con la coreografía de la tipa de San Francisco, y free style, con todas las chicas del club bordeando las finas y congeladas botellas de cerveza con sus labios desde abajo del escenario, y nosotras las del grupo dejándonos desear.

Y al bajarme me palpabas la piel desnuda y morena de las piernas por entre los agujeros de los Levi's 501, y recorrías con tus manos y tus dedos mi trasero prieto y atlético de tanto bailar todas las semana. Y me tirabas del cinturón para atraerme hacia ti, para apropiarte de mí y bajarme de allí a tus labios.

Back to Life, Back to Reality - Soul II Soul, Rare Groove, House, Neneh Cherry ... London, 1991

Eran besos que auguraban el amanecer andando abrazadas y ligeras de preocupaciones durante millas hasta Trafalgar Square para pillar los nocturnos, que en breve no necesitarían las luces flasheando los ojos fotofóbicos de los clubbers. Nos subíamos en la parte de arriba del double decker hacia una almohada que no nos daría tregua hasta haberse impregnado de nuestro sexo.

2 comentários:

  1. Al vivir esos momentos parece que el tiempo se para y sólo está a merced de una. Que las agujas van despacio para no interrumpir con su soniquete un beso. Anónima ;o)

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  2. Anónima:

    Me encanta, esos besos siguen en mi boca, tantos años después ...

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