domingo, 5 de abril de 2009

Cuore, vendrás


Cuore, vendrás conmigo a una sitio lejano y desierto,
en mi huida de ti
y me ayudarás a escribir algo que me salga del alma
durante ciento un días y cien noches, hasta mi partida

Y luego te abandonaré
porque accederás a apartarte de mi lado
y dejarás de acosarme con tu belleza

No lo sabrá nadie, desapareceré un tiempo
y volveré nueva y radiante
pensarán que huí a Argán

Tiene que ser lejos, muy lejos,
al fin del mundo,
donde no eche de menos que nadie me siga,
porque no podrán seguirme la pista,
porque no podrán dar conmigo

Tengo que tener resguardados los secretos del alma
para que no se me escape mi alma gemela,
ni ninguna mentira

Si quieres saber todo sobre mí,
tendrías que ansiar enamorarte
si la razón da órdenes a tu corazón
no querrás hacerlo nunca

Piensas que soy un iceberg y te gusta hablar conmigo
y es evidente que hay una especie de seducción en todo esto,
te parezco muy y atractiva y muy interesante,
con un halo así como de misterio y una apariencia de suavidad
que parece esconder algo bastante más peligroso,
lo que resulta muy seductor y lleno de magnetismo ...

Te advertiste a ti misma que hay mucho de iceberg en mí
"Escondes mucho más de lo que muestras..."

La seducción encierra un plan o una promesa
que no se puede cumplir,
pero yo no tengo ningún plan, ni nada

En la seducción se encuentra la promesa pero ...
no estás segura de que sea sólo por parte de la seductora,
sino que a veces se carga con los deseos y proyecciones nuestras
más que con lo que pretenda hacer con nosotras

Lo que nos seduce es el enigma...
tras lo cual puede estar la puerta hacia lo que buscamos ...

Pero yo te busco a ti

3 comentários:

  1. y cuál es el enigma? Toda una delicia para los sentidos leerte. besos guapa ;o)

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  2. Anónima, mi siempre Anónima:

    El enigma es el saber que en el fondo no sabrás quién es esa persona hasta que entres en los aledaños de su músculo cardíaco ...

    Besoss

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  3. Te dejo mi poema favorito de Juan Ramón Jiménez...para que lo susurres :o)

    ¡NO ESTÁS EN TI, BELLEZA INNÚMERA…!

    ¡No estás en ti, belleza innúmera,
    que con tu fin me tientas, infinita,
    a un sinfín de deleites!

    ¡Estás en mí, que te penetro
    hasta el fondo, anhelando, cada istante,
    traspasar los nadires más ocultos!

    ¡Estás en mí, que tengo
    en mi pecho la aurora
    y en mi espalda el poniente
    -quemándome, trasparentándome
    en una sola llama-; estás en mí, que te entro
    en tu cuerpo mi alma
    insaciable y eterna!

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