sexta-feira, 26 de dezembro de 2008

El sueño del bebé


Velo el sueño del bebé mientras cae la tarde. Todas las luces están apagadas y la blancura del papel en el que escribo comienza a destacarse con una tonalidad azulada y fosforescente. La respiración del niño precisa el ritmo de la progresiva difuminación de la luz diurna entregada ya a la inminencia de la oscuridad vespertina en este Madrid de resaca navideña. Los escasos taxis y coches que cruzan velozmente las calles vacías agitan los restos navideños en el aire hasta crear combustiones espontáneas de carbón activado que regeneran la atmósfera, se tragan los ecos de las fiestas familiares y hacen espacio para los cotillones.

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