terça-feira, 24 de março de 2009

Incondicional


Ayer vi a mi padre en el hospital. Parecía un madelmán. Era de repente muy poca cosa, se me desgarraba el corazón. Era pequeño. Era bonito. Seguía moviendo las piernas con esa lentitud de quien ha hecho deporte toda su vida y se sabe acariciar la piel. Sigo viendo algo mío en él, a pesar de las tremendas transformaciones que han sucedido en las últimas semanas.

Es esa forma de agarrarse a la vida sin creer en ella que me encoge el alma. Siempre orgulloso de una vida que no era la suya, que no era real, que se había inventado desvirtuando la suya propia. Su vida pudiera haber sido tan especial, tan llena de belleza, vitalidad, esperanza, fuerza. Pero la derrochó por puro orgullo, vanidad, un orgullo mayor que el amor que le hubiera salvado. Pero me reconozco en él porque yo tampoco sé cómo amar incondicionalmente, ni siquiera con motivo. Yo tampoco creo que pueda salvarte.

2 comentários:

  1. Creo que en "esa forma de agarrarse a la vida sin creer en ell" es una manera de amar incondicionalmente, de ser incondicional consigo mismo pese a todo. BesosSplash ;o)

    ResponderExcluir
  2. Edu:

    ¿Tú crees? Es amor a la vida y a la esperanza ¿no? :-)

    Muchos besitos

    Anónima:

    Sí, tienes mucha razón. Es una pena que nos ignorase por completo en ese empeño.

    Muchos besitos y espero que tu día vaya con más tranquilidad que ayer

    ResponderExcluir