domingo, 18 de outubro de 2009

Carta a mano

Entre cartas de bancos y revistas de suscripción encuentro esta semana una carta escrita a mano. Hay que ver cómo destacan entre las otras. No sé cuántos años hacía que no recibía una, pero instantáneamente percibí el calor y la cercanía de su remitente.

Casi catorce años sin leer su letra pero comprobé que no la había olvidado. Cuántas tardes de estudio juntos en la adolescencia. Y cuántas veces le habré dicho con los problemas de Química y echándome a la vez para atrás en el respaldo de la silla "Leo, yo esto no lo entiendo".

Creo que he leído la carta tres o cuatro veces, agradeciendo a cada frase y a cada párrafo ese tiempo suyo que me ha regalado. Por un momento sin determinar cerré los ojos y regresé un poco más allá, a mi infancia, y repetí de memoria el encabezamiento de todas las cartas que me dictaba mi abuela en la mesa camilla.

Querido Equis Espero que al recibir esta carta os encontréis todos bien en compañía de los vuestros. Yo bien, gracias a Dios.

Qué satisfacción saber que con el tiempo el sentimiento que motivó esta carta seguirá estando allí. A pesar de esta vida que últimamente llevo, que tan acertadamente han resumido por mí: trabajar, leer y decidir qué ponerme mañana.

Gracias, Leo
Un fuerte abrazo de tu amigo.

4 comentários:

  1. Creo que hay que volver a retomar las cartas "a mano", efectivamente encieran un calor especial y te llena de añoranzas.
    El resumen de tu vida no me vale, quiero algo más que leer, descansar y pensar que ponerte al día siguiente, tienes mucha vida interior para conformarte solo con eso, que está muy bien, pero es poco para ti.
    Un abrazo de tu amiga que lo es
    Nieves

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  2. ¡Qué bonito Diego!, has conseguido transportarme atrás en el tiempo, osea, regresar al pasado, y revivir ese mundo tan entrañable y familiar(siempre le digo a mis hijas que lo que más pena me da de las nuevas tecnologías-internet-es haber perdido esa sana costumbre). Y lo de tu abuela...¡qué memoria!así empezaban las de mi madre(las mías un poco más modernas ¿eh?. Gracias.

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  3. Eso, eso... y el teléfono a todas horas se le ha olvidado... o no te conoce de nada... jajajaja!!!!

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  4. joder... ya te digo, lo que presta una carta a mano... ahora nadie hace eso por nadie! escribirla, ir a por el sello, luego hasta el buzón, recordar la dirección, código postal...

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